La Secretaría de Salud del Gobierno del Estado de Colima señaló que 61% de las mil 415 enfermedades humanas que existen, son transmitidas por animales a seres humanos, entre las cuales cinco nuevas surgen cada año en personas y tres de ellas son de origen animal.

En el marco del Día Mundial de la Zoonosis, el programa de rabia y otras zoonosis de la Subdirección de Epidemiología dio a conocer que en la entidad se han identificado algunas enfermedades de origen zoonótico -que puede transmitirse entre animales y seres humanos- como rabia en bovinos y quirópteros (murciélagos), así como brucelosis en humanos y animales de producción.

También se han presentado las rickettsiosis (transmitidas por garrapatas, piojos, pulgas y ácaros), leptospirosis (causadas por bacterias que pueden producir infecciones potencialmente mortales), teniasis (infección parasitaria al comer carne de res o de cerdo) y cisticercosis (solitaria del cerdo que produce quistes).

La presencia de estos padecimientos se ha dado de manera esporádica en esta entidad; sin embargo, la más persistente ha sido la rabia en animales de interés económico.

Dijo que otra enfermedad catalogada como zoonótica emergente es el Covid-19, que está presente en esta entidad, a nivel nacional y mundial.

La coordinación del programa expuso que existen dos formas de transmisión de estas enfermedades: vía directa, que se da mediante el contacto directo con el animal infectado, como en el caso de la rabia, misma que se transmite no sólo por la mordedura, sino a través del contacto con la saliva.

La otra vía es la indirecta, que requiere la participación de otro animal o vector biológico, en el que el agente patógeno es tomado generalmente cuando sustrae sangre de una persona infectada, completa su ciclo biológico en el vector y la transmite a los humanos, como leishmaniasis, enfermedad de Lyme, malaria o paludismo.

Indicó que para prevenir estas enfermedades se requiere vacunar periódicamente a las mascotas; tener un control de vectores, mediante la fumigación contra garrapatas y otros insectos; evitar el contacto con animales desconocidos, en lugares que no han sido correctamente desinfectados; usar repelentes de insectos, y desinfectar los ambientes.