Al considerar que los casos de salud mental y adicciones se han incrementado en la entidad, el presidente de la Red de Organizaciones Siglo XXI, Enrique Puga Virgen dijo que con ello también se han visto aumentados los casos de indigencia en el estado de Colima.

“Esta situación de falta de atención integral -en temas de salud mental y adicciones- en el estado también se ha incrementado el número de personas indigentes que se ven en las calles, “y donde no existe un censo que pudiera decir cuánta gente se tiene en esas condiciones y que se les pueda estar otorgando la atención que requieren”.

Además, ponderó que también se ha visto un incremento en los casos tanto de adicciones como de salud mental en mujeres, por lo que se hace un llamado a las autoridades, principalmente de salud, para que mejoren y sean más puntuales en la atención de las adicciones, pero también de la salud mental.

Reconoció que no existe una estadística real, pero ha sido evidente que cada vez son más las mujeres que se atienden en los diversos centros, públicos y privados, además de que se ha visto incrementado la presencia de mujeres en las calles con algún problema ya sea de adicción o de salud mental.

“Hay muchas ocasiones en donde la familia está dispuesta a apoyar a su familiar, pero se encuentran con el problema de que no hay los medicamentos, o que este es demasiado caro, las citas en el Hospital de Ixtlahuacán son muy prolongadas, y no hay un seguimiento en otro lugar”, mencionó.

Es por eso que “nosotros hemos propuesto que haya centros de salud que atiendan estos dos temas, por lo menos en los municipios con mayor población para poder desahogar al hospital de Ixtlahuacán y poder dar un seguimiento más puntual a los pacientes”.

Reconoció, además, que con la pandemia trastornos como la ansiedad y la depresión se incrementaron.

Indicó que se espera que con la nueva la Ley de Salud Mental y modificaciones que se hicieron para el Hospital Psiquiátrico, haya una mejor atención a pacientes con esos padecimientos, “pues son trastornos de conducta que tienen que ser atendidos, porque ponen en riesgo la integridad física de quienes la padecen y de quienes lo rodean”.

Respecto a los tratamientos tanto para la salud mental como para las adicciones han incrementado su costo, esto debido a los ordenamientos hechos por la Comisión Estatal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COESPRIS), de Protección Civil, entre otros, principalmente para los albergues.

Recordando que desde hace algunos años, no hay programas, ni presupuesto para atender este tipo de problemáticas, situación en la que los legisladores deberán poner más atención, pues “la ley de Prevención, Tratamiento y Control de las Adicciones fue creada en 2006, pero siempre se solicitó se tuviera un reglamento y presupuesto, pero nunca se le ha entregado recursos, entonces la legislación debe ser modificada para la atención de la salud mental y adicciones, pero donde lleve un presupuesto en donde pueda haber medicamentos, atención psicológica, psiquiátrica, para las personas que así lo requieran”.

Mencionó que en lo referente a la violencia que se ha registrado en los últimos meses en la entidad, como sociedad también “debemos ser parte de la búsqueda de menores índices de violencia, nosotros desde la Red Siglo XXI buscamos a través del programa de promotores de estilo de vida saludable, beneficiar a las personas que más lo necesitan para evitar que caigan en problemas de adicciones o de la propia violencia”.