*“Los pisos pegajosos son un impedimento invisible que dificulta el comienzo y la permanencia laboral de las mujeres, mientras que el techo de cristal conlleva normas no escritas que dificultan a las mujeres acceder a puestos de alta dirección”: A. Evangelista.

En el marco del Día Internacional de la Mujer, Ana Azucena Evangelista Salazar, directora del Centro Universitario para la Igualdad y los Estudios de Género (CUPIEG) de la Universidad de Colima, impartió la conferencia: “Hacia una igualdad de Género: Reflexiones en el marco del 8 de marzo”, a personal del Tribunal Electoral del Estado de Colima.

En su charla, Azucena Evangelista compartió con las y los asistentes datos relevantes de la conmemoración y sus experiencias profesionales en el tema. Además, reflexionó sobre la importancia de reconocer y valorar la contribución de las mujeres en los diversos ámbitos de la sociedad y los grandes desafíos que existen para alcanzar la igualdad sustantiva.

Evangelista Salazar dijo que el 8 de marzo “se conmemoran los más de 100 años de lucha de diferentes grupos de mujeres en el mundo en pro de la igualdad, la justicia, la paz y el desarrollo”.

Agregó que los retos de las mujeres en el siglo XXI “se reflejan en los pisos rotos, las escaleras rotas y los techos de cristal, que impiden que las mujeres se dediquen a su profesión de manera amplia”. Expuso que “el trabajo de madres, esposas y cuidadoras del hogar hace que las mujeres se encuentren como adheridas a un suelo que les dificulta el crecimiento laboral y su realización personal lejos del ámbito familiar”.

Añadió que “los pisos pegajosos son un impedimento invisible que dificulta el comienzo y la permanencia laboral de las mujeres, mientras que el techo de cristal conlleva normas no escritas que dificultan a las mujeres acceder a puestos de alta dirección”.

Evangelista Salazar propuso “la generación de políticas públicas que modifiquen el enfoque de los cuidados centrados en la familia, mirando esta circunstancia como un asunto que implique al Estado y la sociedad; la promoción de sistemas de cuidados corresponsables que incluya infraestructura y servicios de calidad gratuitos y profesionales compatibles con las jornadas laborales; el visibilizar la contribución económica del trabajo no remunerado (cuidado, crianza, organización doméstica, limpieza) y promover la corresponsabilidad en las familias”.

Por último, invitó a la creación de ambientes más armónicos y libres de violencia, “a desaprender y deconstruir el ser mujer y ser hombre”, así como a formar seres humanos integrales con cualidades y habilidades tipificadas como femeninas y masculinas y hacer conciencia de lo que se pierde como humanidad si se siguen reproduciendo los estereotipos de género.

El evento estuvo encabezado por Ma. Elena Díaz Rivera, magistrada presidenta del Tribunal Electoral del Estado de Colima; Ana Carmen González Pimentel, la magistrada numeraria y por Ángel Durán Pérez, magistrado supernumerario.