La Secretaría de Salud del Gobierno del Estado de Colima explicó que la higiene personal, saneamiento, limpieza en manejo de alimentos y vacunación, son las medidas básicas para la prevención de los principales tipos de hepatitis, de ahí que las acciones preventivas son elementales para el control de esta enfermedad.

En el Día Mundial de la Hepatitis, la dependencia estatal agregó que el suministro de sangre segura, inyecciones seguras y alimentos inocuos contribuyen a reducir la transmisión de las hepatitis virales.

Expuso que existen cinco cepas principales de virus que causan hepatitis: A, B, C, D y E, siendo las más comunes las tres primeras.

Agregó que muchas personas con hepatitis víricas tienen sólo síntomas leves o ninguno en absoluto. Sin embargo, cada forma del virus puede desencadenar síntomas más graves.

Los síntomas de las hepatitis A, B y C pueden incluir fiebre, malestar, pérdida del apetito, diarrea, náuseas, malestar abdominal, orina oscura e ictericia (coloración amarillenta de la piel y la esclerótica ocular).

Las hepatitis A y E son causadas usualmente por ingestión de agua o alimentos contaminados; mientras que las hepatitis B, C y D se originan por el contacto con fluidos corporales infectados, como transfusiones sanguíneas o de productos sanguíneos contaminados y los procedimientos médicos invasores en que se usa equipo contaminado.

En el caso de la hepatitis B, la transmisión se presenta de la madre al hijo durante el parto o de un miembro de la familia al niño, además del contacto sexual.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que las hepatitis virales representan una elevada carga de enfermedad y mortalidad a nivel mundial, estimándose que 57% de casos de cirrosis hepática y 78% de casos de cáncer primario de hígado, se deben a infecciones por los virus de la hepatitis B o C.