La Comisión México-Estados Unidos para el Intercambio Educativo y Cultural (COMEXUS), realizó este jueves un acto protocolario en un hotel de la Ciudad de México, en el que se les dio la despedida y se hizo la entrega de las constancias que acreditan a los 102 becarios mexicanos que fueron acreedores a la Beca Fulbright-García Robles, Generación del Bicentenario.

Por la Universidad de Colima, el alumno egresado de la Licenciatura en Física de la Facultad de Ciencias, Carlos Octavio Villalpando Vargas, fue quien recibió esta beca, que la da la oportunidad para estudiar el Doctorado en Ciencias en la University of Massachusetts Amherst, con una estadía de cinco años.

El evento estuvo encabezado por Hazel Blackmore, directora ejecutiva de COMEXUS; por la encargada de negocios de la Embajada de Estados Unidos; Stephanie Syptak-Rammath; por el coordinador de Cooperación y Movilidad Académica de la Subsecretaría de Educación Superior de la SEP; Enrique Ku González; el director general de la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo, de la Secretaría de Relaciones Exteriores, Javier Dávila Torres y por el Ministro Consejero para la Diplomacia Pública de la Embajada de Estados Unidos, William Ostick.

Hazel Blackmore se dijo extremadamente feliz por celebrar dicha reunión de manera presencial, ya que esto no sucedía tres años atrás. Aclaró que “el 2022 es un año especial porque se conmemoran los 200 años de relaciones diplomáticas bilaterales entre México y Estados Unidos”.

A las y los becados les dijo que, “aun cuando puedan sentir incertidumbre por las nuevas experiencias que pronto tendrán, y algo de ansiedad por sus responsabilidades, sepan que estamos con ustedes, somos sus socios y estamos seguros de que los retos que tendrán fortalecerán el carácter de agentes de cambio que distingue a los becarios Fulbright-García Robles; para nosotros es un privilegio ser parte de sus planes inmediatos. Esperamos que los sueños que tienen sobre las actividades que están a punto de participar sean superados con creces”.

En su momento, Javier Dávila les recordó a las y los becarios “no olvidar el sentido humanitario y de la memoria”. Y agregó: “ustedes serán la generación del COVID-19, y eso es lo que hay que recordar, porque lo vivido nos enlaza a recordar valores, a fomentar el sentido humanitario, fortalecer y consolidar la diplomacia científica y a ver por la ciencia, ya que si no fuera por la ciencia habría muchas más muertes, pero el reservorio, ese tesoro del saber de la academia, está en manos de ustedes, con el apoyo de quienes estamos aquí sentados”.

William Ostick les dijo: “ustedes están en un momento clave, porque pronto verán que es éste el momento que les cambió todo; hay un antes y un después para cualquier becario Fulbright- Éste es un momento de transformación”.

Ku González manifestó que esta experiencia será una construcción donde estarán experimentando y definiendo personal y profesionalmente los aspectos en que quieren tener un impacto; “sabemos de la importancia que tienen programas como éste, porque generan una posibilidad de acercamiento entre nuestro pueblos y hermanamiento entre países; son proyectos y programas de movilidad que en muchas ocasiones sobrepasan los objetivos que tienen en materia académica, porque realmente se convierten en una herramienta y una posibilidad de colaboración binacional”.

Entrevistado el término del evento, Villalpando Vargas, al mencionar el apoyo de la UdeC para ser parte la Generación del Bicentenario Fulbright-García Robles, dijo que fue definitivamente en su formación académica, sin dejar de mencionar el apoyo recibido de sus profesores, ya que fueron ellos los que mayor impulso le ofrecieron para poder acceder a la beca, en particular su asesor de tesis de licenciatura y sus maestros de matemáticas, con los que recientemente estuvo tomando clases.

Mencionó sentirse orgulloso de poder representar a la universidad y a todo Colima, como único integrante de esta generación. Puntualizó: “soy el encargado de que Colima esté presente en esta clase de programas, así que Colima estará presente en la Universidad de Massachusetts. Me da gusto que, a pesar de ser un estado muy chiquito, podamos competir con estados grandes y que por la calidad de la Universidad de Colima y de la Facultad de Ciencias tengamos la oportunidad de llegar hasta acá”.

Finalmente, recomendó a sus amigos, estudiantes, a la comunidad universitaria y a todos quiene están buscando estudiar fuera del país, que investiguen sobre las posibilidades de becas y apliquen para ellas, pero que “sobre todo pierdan el miedo y piensen que se puede competir con los egresados de las grandes universidades; sí se puede, nada más es cuestión de perder el miedo, buscar las convocatorias, buscar el apoyos de los profesores, lanzarse, y siempre dar lo mejor de uno mismo”.