Luego de señalar que alcanzar la meta de 5 mil unidades de sangre donadas de manera altruista se veía lejana, el presidente de la organización Donadores Compulsivos, Sigi Pablo Pineda García, dio a conocer que la meta próxima a cumplir es llegar a las 7 mil unidades para el año 2023.

Al respecto mencionó que “la próxima meta es, para el próximo año, terminar con más de 7 mil unidades de sangre donadas de manera altruista; nos tomó 7 años llegar a 5 mil -por lo que- llegar a 7 mil nos tiene que tomar un año y medio y, de esta manera, sí vamos a alcanzar las metas que nos hemos propuesto para seguir incrementando la donación de sangre”.

Pineda García dijo que “podemos hablar de un número muy importante, 5 mil donaciones, si se toma en cuenta que e el 2010 solo hubo 34 donaciones altruistas en Colima; esto es el resultado de la suma de todos los actores, instituciones, ciudadanos, empresas que participan en este cambio de la donación de sangre”.

Mencionó que esto lo logramos en conjunto con los tres bancos de sangre en Colima, el Banco de Sangre del IMSS, el Banco de Sangre del Gobierno Estatal y del Banco del Hospital Puerta de Hierro, aunado a esto con empresas, escuelas como el José Martí, la Universidad de Colima, el Tec de Colima, el ISENCO, la Univer y todas las escuelas que han participado en las campañas, aunado a las instituciones de Colima como los ayuntamientos de Colima y Villa de Álvarez y el gobierno estatal.

Resaltó que solo sumando todos los actores de la sociedad vamos a seguir apuntando la donación, ya que Donadores Compulsivos somo la suma de toda la población.

Así mismo resaltó la importancia de realizar campañas externas para la donación de sangre, “en una campaña externa se logran obtener más unidades que tratando de llevar a la gente al banco de sangre”.

El presidente de Donadores Compulsivos subrayó que “diría que el futuro de la donación, pero no, el presente de la donación de los países que hay logrado el cien por ciento de donación altruista es por el tipo de programa que tienen, en donde acercan la donación a donde está la población, es más fácil que lleguemos a una escuela que tiene tres mil estudiantes a tratar de llevar 20 estudiantes al banco de sangre”.

Ante esto mencionó que “por lógica los bancos de sangre tienen que pasar del esquema pasivo en el que trabajan, en donde se pide que se lleve al donador y lo que se trata es que podamos ir abriendo más campañas externas para que a nadie obliguen a llevar a un donador”.