En el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) Colima, el personal de enfermería ha demostrado grandeza, responsabilidad, vocación, sentido humano y ético, su formación y experiencia se ha visto reflejada para atender con valentía y humanismo a la derechohabiencia en la pandemia por COVID-19.

En las Unidades de Medicina Familiar (UMF) se ve reflejado el profesionalismo, la entrega y vocación donde se prioriza la promoción, prevención, atención y mitigación de esta enfermedad a través de acciones como en la aplicación de vacunas contra COVID-19.

En el segundo nivel se muestra en la atención a los pacientes con el virus SARS-Cov-2, en los servicios de urgencias, quirófano, hospitalización, terapia intensiva e incluso en la atención continua y permanente de quienes requieren terapias de soporte de vida como quimioterapia y hemodiálisis, servicios que nunca dejaron de operar.

Al respecto, la jefa del Departamento del Servicio de Prevención y Promoción para la Salud de los Trabajadores IMSS (SPPSTIMSS), doctora Virginia Puch Báez, externó que la labor diaria de enfermería es admirable, todos los días transmiten su disciplina individual y grupal que se observa desde la preparación de su uniforme impecable, su desempeño con los pacientes y como equipo en cualquier unidad de salud.

Añadió que los enfermeros y las enfermeras se enfrentan todos los días al dolor del paciente, a su esperanza y, a su vez, viven sus alegrías y tristezas.

Por último, Puch Báez mencionó que son gratificantes las acciones que llevan a cabo para salvar la vida de los pacientes de manera directa o indirecta, desde la medicina preventiva, aplicación de vacunas, realizar detecciones oportunas, orientar a la población hasta la atención del paciente hospitalizado, grave, en intervenciones y demás.