En fechas recientes, las investigadoras de la Universidad de Colima adscritas a las facultades de Psicología y de Ciencias de la Educación, Verónica Guzmán Sandoval y Norma Márquez Cabello, respectivamente, publicaron en formato digital el libro “Niñez confinada, una mirada desde la salud y la educación”, bajo el sello de Qartuppi, empresa editorial mexicana especializada en títulos de carácter académico y científico.

La obra, según indicaron las investigadoras en entrevista, documenta una parte de la realidad que atravesaron los niños y niñas en tiempo de confinamiento por la pandemia y busca, desde una visión social, generar el diálogo y la reflexión en profesionales de la salud y la educación, así como promover la implementación de estrategias de intervención multidisciplinarias en las que se integre la tecnología para reducir la brecha de desigualdad y se incorpore la humanización de la práctica en la resolución del efecto postpandemia en el área de la salud y la educación.

Como encargada del tema de salud, Verónica Guzmán señaló que la obra surgió a partir del trabajo realizado con grupos vulnerables de pequeños en Tecomán, a través de preguntas relacionadas con sus condiciones psicoemocionales derivadas del confinamiento, así como el posterior proceso de postpandemia.

“A partir de ahí nos dimos a la tarea de buscar información científica que nos diera un mayor entendimiento de este fenómeno, y nos dio la idea de crear un proyecto donde se conjugaran salud y educación como derechos humanos fundamentales de la niñez, los cuales se vieron alterados por el confinamiento durante casi dos años”, comentó.

Dijo que documentó el impacto emocional en niños en el aspecto de la construcción del cerebro social, vinculado con estructuras del sistema nervioso central capaces de hacer que se regulen las emociones, así como entender las emociones de los demás y generar una respuesta de acuerdo al escenario en que interactúan.

Agregó que la obra describe cómo impactaron los dos años de pandemia en este proceso de adaptación del cerebro social; “también documentamos el manejo de la enfermedad en los niños por parte de las autoridades sanitarias y resaltamos la importancia de sistematizar bien las prácticas clínicas en la niñez, ya que hubo mucha ambigüedad sobre las terapias farmacológicas o los protocolos a seguir para este sector durante las distintas etapas de la pandemia”.

En el apartado de la salud, continuó, también está plasmado el impacto de la incidencia de este padecimiento por factores como pobreza extrema, pérdida de empleos en los hogares y comorbilidades de los niños: desnutrición, diabetes, obesidad, asma, entre otras enfermedades respiratorias que predisponen la aparición del COVID-19 o agravan su sintomatología.

La entrevistada dijo que, durante la pandemia, las y los pequeños vivieron situaciones como matrimonios forzados, violencia intrafamiliar, abuso sexual e impacto psicosocial, que les provocaron afectaciones en su conducta y sus emociones, trastornos del sueño, problemas de ansiedad o el inicio de adicciones, en el caso de los adolescentes: “Queremos visibilizar que los niños tienen derechos fundamentales que deben de ser inalienables, como el derecho a la salud integral en términos de su salud mental y en términos de la educación”, afirmó.

Señaló que su colaboración cierra con una propuesta de modelo de salud pública basada en la prevención y la educación para la salud como un binomio inseparable: “La escuela funge como un factor importante de protección cuando está bien configurada y cuando los modelos están bien estructurados para acompañar y prevenir la violencia y el abuso dentro de casa”, propuso.

Norma Márquez, por su parte, señaló que en su colaboración rescata las acciones que emprendió el profesorado durante la pandemia para darle continuidad al proceso de enseñanza-aprendizaje: “Un gran porcentaje de los profesores no tenía las competencias tecnológicas necesarias, por lo que tuvieron que capacitarse y buscar herramientas innovadoras que iban más allá de la estrategia de educación a distancia ‘Aprende en casa’, implementada por la SEP durante año y medio”.

La catedrática detalló que su participación aborda el tema del regreso a clases con todos los protocolos sanitarios para cuidar la salud del colectivo escolar en un esfuerzo conjunto entre directivos, docentes y padres de familia; “en un tercer capítulo reflexionamos sobre el rumbo que debe tener la educación en tiempos de postpandemia y proponemos que la transformación educativa se genere desde un enfoque como derecho universal”.

A través de esta investigación, añadió, descubrieron importantes rezagos educativos que son notorios actualmente en las aulas de educación básica, pero que serán aún más notorios en el futuro, cuando millones de estudiantes lleguen a la educación media superior: “Este apartado nos invita al diálogo y la reflexión en general, tanto en tiempo de pandemia como de postpandemia”.

Comentó que al final de los capítulos viene un apartado en el cual las investigadoras invitan a las y los profesionales de la educación y de la salud, así como a padres y madres de familia y a la sociedad en general, a reflexionar a través de una serie de preguntas clave: cómo vivimos cada quien el confinamiento y qué podemos hacer en la postpandemia para mejorar las condiciones de nuestra niñez en los citados rubros.

Por último, las investigadoras invitaron a los profesionales del área, así como a los padres y madres de familia y a la sociedad en general, a consultar el libro gratuitamente para dialogar sobre estas temáticas. La obra puede consultarse en el siguiente enlace: https://qartuppi.com/educacion/confinada/

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