*Este curso -comentó la Dra. Xóchitl Trujillo- “hizo realidad la propuesta académica generada del diálogo interdisciplinario entre la biología, la astrofísica y la historia”.

Con la expectativa de una segunda edición, esta semana cerró actividades el curso de verano 2026 “Historia y cosmos en diálogo: de los ancestros a las estrellas”, primero en su formato al estar dirigido a adolescentes a partir de los 11 años de edad, con excelentes resultados expresados en su actividad de cierre.

La dinámica de cierre fue que cada una y cada uno de los participantes respondiera la pregunta: “¿Qué hace alguien como tú en un lugar como éste?

La pregunta provocó reflexiones como: “Vine a aprender y conocer más sobre la historia”; “me da curiosidad cómo está conformado y cómo funciona todo en la vida”, “vine principalmente para aprender más sobre astronomía y sobre quienes fueron mis antepasados” y “estoy desarrollando un interés en la astronomía”.

Otros jóvenes compartieron que encontraron quiénes fueron las personas de su árbol genealógico, aprendieron sobre los planetas, y alguien más encontró que los ancestros se conectan y que es descendiente de Basilio Vadillo. Un chico dijo que participó para reafirmar su conocimiento en áreas científicas que le gustan mucho.

La coordinadora general de investigación, Xóchitl Trujillo-Trujillo, dijo que como bióloga de formación reconoce la necesidad de alentar vocaciones científicas desde las etapas más tempranas. Por ello en la Universidad de Colima, con este curso para los más jóvenes, hicieron un ejercicio de investigación genealógica apoyado en la plataforma FamilySearch y relacionaron qué acontecimientos vivieron en la Tierra los ancestros de las y los participantes y qué ocurría en el cosmos simultáneamente.

La profesora y posdoctorante María de Jesús Ramírez Magallón calificó este primer grupo como “científicos y científicas en potencia”, al ser buenos en matemáticos, en ciencias, y además saber de astronomía en sus entornos.

“Enfrentarme a este pequeño grupo fue un gran reto y a la vez impresionante”, dijo Ramírez Magallón, quien reveló que a la edad de ellos y ellas se escapaba para acudir a esta biblioteca disfrazada de estudiante del Bachillerato 2, cuando tenía permiso en casa para que le prestaran una computadora.

“Las ciencias abren puertas, y en aquellos tiempos para mí fueron las computadoras, ahora ustedes tienen la facilidad, los medios y tecnologías para explorar sus propios intereses en las ciencias y los saberes”, agregó.

Para María de Jesús eso puede construir y sumar a grandes procesos de formación de nuevos científicos. “Mi área de formación, la historia, puede servir como un ancla de autoconocimiento, de reconocimiento y de siempre estar orgullosos y conectados con lo que somos, con nuestras raíces y nuestros ancestros que nos dan identidad”.

Este ejercicio, explicó, siembra una nueva semilla en ellos y ellas, “que si alimentan con amabilidad y paciencia facilita los saberes que ya tenemos”.

Por su parte, Xóchitl Trujillo expresó que son altas las expectativas de darle seguimiento a este primer esfuerzo de colaboración integrando otras áreas, entre ellas el aspecto de la tecnología.

Este curso -comentó- “hizo realidad la propuesta académica generada del diálogo interdisciplinario entre la biología, la astrofísica y la historia”. Fue puesto en marcha en conjunto con los posdoctorantes Santiago Arceo Díaz y María Ramírez Magallón del 3 al 14 de agosto en la Biblioteca de Ciencias “Miguel de la Madrid Hurtado”. Lo organizó la UdeC a través de su Coordinación General de Investigación y del Centro Universitario de Investigaciones Sociales (CUIS).

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