*Las y los 13 integrantes de la generación 2024-2026 recibieron sus certificados de estudios legalizados y cartas de retribución social.

Trece integrantes de la segunda generación de la Maestría en Nutrición Clínica de la Facultad de Medicina de la Universidad de Colima recibieron sus certificados de estudios legalizados y cartas de retribución social, luego de concluir los créditos, actividades académicas y compromisos establecidos en el programa.

Durante la ceremonia, docentes y autoridades universitarias reconocieron el compromiso, la exigencia académica y la participación de las y los egresados de la generación 2024-2026.

El Dr. Jaime Alberto Bricio Barros, coordinador de la maestría, expresó su satisfacción por la culminación de este proceso formativo y destacó que el grupo se distinguió por su interés constante en profundizar sus conocimientos. “Fue una generación que siempre buscó más. No prevaleció una relación vertical en la que el docente únicamente daba instrucciones, sino un ambiente colaborativo en el que todos aprendimos y avanzamos”.

Agregó que las experiencias de las y los estudiantes en sus clínicas y espacios de trabajo también enriquecieron el aprendizaje del profesorado. Asimismo, reconoció que las 13 personas egresadas cumplieron con los créditos, la retribución social y el proyecto de tesis requeridos por el programa.

Bricio Barros recordó que el posgrado fue creado a partir de la necesidad de fortalecer la formación y las competencias profesionales en el campo de la nutrición. “Tenemos la convicción de contribuir al crecimiento del gremio. Se necesitan estas competencias y espacios que nos impulsen a continuar aprendiendo”, afirmó.

Informó que la Maestría en Nutrición Clínica es uno de los tres posgrados del área de la salud de la Universidad de Colima incorporados al Sistema Nacional de Posgrados.

En representación de la generación, María José Flores Sevilla destacó la diversidad de experiencias, expectativas y trayectorias profesionales de sus integrantes. Mientras algunos ya ejercían su profesión, otros comenzaban su camino laboral, circunstancia que, dijo, fortaleció al grupo.

“Todos queríamos prepararnos mejor, convencidos de que la nutrición clínica exige conocimiento, pensamiento crítico y sobre todo actualización permanente para responder con responsabilidad, ética y evidencia a la complejidad de cada paciente”, expresó.

La egresada señaló que uno de los principales desafíos fue replantear sus métodos de estudio, fortalecer sus conocimientos básicos y comprender que cursar un posgrado implica cuestionar, leer críticamente y asumir el aprendizaje como un ejercicio permanente.

Por su parte, el Dr. Mario del Toro Equihua, en representación de la directora de la Facultad de Medicina, Karla Berenice Carrazco Peña, resaltó la calidad académica del programa, el cual cuenta con la opinión técnico administrativa positiva y vigente de la Comisión Interinstitucional para la Formación de Recursos Humanos para la Salud.

Destacó que el núcleo académico básico está integrado por 19 profesoras y profesores, de los cuales el 94 por ciento tiene grado de doctor y el 84 por ciento pertenece al Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores.

Como docente del programa, Del Toro Equihua dijo haber constatado el compromiso del alumnado, desde la resolución de casos en el aula hasta la toma de decisiones junto a pacientes en escenarios clínicos reales.

Añadió que la responsabilidad asumida durante su formación también se refleja en el avance de sus 13 tesis, próximas a concluirse. Finalmente, invitó a las y los egresados a ejercer una nutrición clínica rigurosa, humana, ética y comprometida con las necesidades de la región.

En la ceremonia estuvieron Benjamín Alcaraz, en representación de la Dirección General de Posgrado y Carlos Rubén Guzmán, por parte de la Dirección General de Administración Escolar. El acto concluyó con la interpretación del Himno Universitario y la fotografía conmemorativa de las y los egresados, docentes y autoridades asistentes.

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