*La profesora e investigadora de la UdeC destacó la necesidad de que el trabajo docente fortalezca no sólo los conocimientos y las habilidades técnicas, sino también el saber ser y el saber convivir.

“Creatividad es lo que necesitamos para lograr egresar buenos técnicos y técnicas Analista Químico de nuestros bachilleratos, porque como docentes buscamos que el estudiante egrese bien preparado, porque su trabajo implica una responsabilidad con la salud y, en consecuencia, con la vida, y el derecho a la vida es superior al derecho a la educación.
Esto lo dijo la profesora investigadora Hortensia Parra Delgado en el Foro de orientaciones metodológicas y disciplinares para la reestructuración del plan de estudios del Técnico Analista Químico, donde expuso de manera cálida y enfática qué es lo que espera la educación superior de quienes egresan de este programa.
Parra Delgado, quien ya fue directora de la Facultad de Ciencias Químicas, plantel de la Universidad de Colima que alberga los programas de Químico farmacéutico biólogo, Ingeniería en alimentos e Ingeniería en metalurgia,
En un ejercicio de retroalimentación, Parra Delgado preguntó a docentes de bachillerato y de nivel superior cómo perciben a sus estudiantes cuando llegan a sus clases.
En el nivel medio superior, el sondeo recogió testimonios sobre conductas que algunos docentes calificaron como cínicas, entre ellas la copia generalizada durante los exámenes. También señalaron deficiencias en los aprendizajes adquiridos en la educación básica, problemas de higiene personal entre parte del alumnado, preparación insuficiente de algunos profesores -que llevaría a omitir contenidos- y suspensiones frecuentes de clases.
Por su parte, docentes de nivel superior expresaron preocupación por las dificultades del estudiantado en el razonamiento lógico-matemático, así como por la apatía hacia el trabajo individual y colaborativo en el aula. También identificaron una falta de compromiso y de criterio ante las actividades académicas, además de una tendencia a buscar resultados con el menor esfuerzo posible y mediante múltiples oportunidades.
El profesorado también advirtió que parte del alumnado tiene habilidades limitadas para buscar y valorar información, además de una creciente dependencia de las herramientas de inteligencia artificial. Entre las respuestas más preocupantes, Parra Delgado citó la siguiente: “Sería deseable que los alumnos supieran leer y escribir, y que tuvieran comprensión lectora”. Añadió que la aritmética y el álgebra representan importantes áreas de oportunidad.
En su propuesta para reestructurar el programa de Técnico Analista Químico, impartido en algunos bachilleratos universitarios, la profesora e investigadora destacó la necesidad de que el trabajo docente fortalezca no sólo los conocimientos y las habilidades técnicas, sino también el saber ser y el saber convivir.
Asimismo, propuso ejercer una flexibilidad pedagógica acompañada de firmeza, para evitar que ésta se convierta en permisividad. Explicó que el profesorado puede ofrecer al estudiante una vía distinta para alcanzar un mismo objetivo de aprendizaje, pero debe establecer límites claros y exigir el cumplimiento de los acuerdos.
También planteó fortalecer la colaboración entre la institución educativa y las familias, promoviendo su participación constante en la formación de las y los jóvenes. Esta corresponsabilidad, dijo, debe favorecer la disciplina, el ejercicio físico, la creatividad y la participación activa en la comunidad.
Parra Delgado consideró igualmente necesario fomentar un compromiso firme del alumnado con su propia formación, así como un uso disciplinado, inteligente y supervisado de la tecnología, vinculado directamente con los objetivos académicos y con el principio de aprender a aprender.
Para consolidar este proceso, concluyó, será necesario documentar los compromisos adquiridos y reunir evidencias que permitan darles seguimiento. Como ejemplo, propuso elaborar cartas compromiso firmadas por estudiantes y madres o padres de familia, en las que se reconozca la responsabilidad compartida en el proceso educativo.