El diputado federal Riult Rivera Gutiérrez aseveró que será hasta el 1º de septiembre, una vez que se instale formalmente el periodo ordinario de sesiones de la Cámara de Diputados cuando se inicie el análisis, discusión y debate de la reforma electoral propuesta por el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, aunque destacó esta debe ser debatida también previo a su presentación ante el Pleno, con todos los sectores de la sociedad mexicana.

“Yo soy un creyente de que es necesario que haya muchos debates, pero también foros ciudadanos, y que esta reforma realmente pueda ser escuchada o que el planteamiento pueda ser discutido por los diferentes sectores de la población, cámaras empresariales, todos los sectores que existen en nuestro país”, resaltó.

Pero, enfatizó “el escuchar no solo es abrir el espacio de concurrencia, para hablar, discutir o debatir, sino tomar en cuenta y consideración lo que en esos parlamentos o foros se puedan ir tomando nota”.

Pues, recordó que cuando se presentó la iniciativa para la reforma eléctrica, a pesar de que hubo foros y parlamentos, “parece que les entró por un oído y les salió por el otro, pues nada de lo propuesto fue tomado en cuenta”.

“Yo apelo a que todas las fuerzas políticas entren en razón, de que el sistema democrático no es de un solo partido, no es de una sola fuerza política, no es siquiera de un administrador de recursos públicos, como pudiera ser un presidente de la República, es de todas y todos los mexicanos y por eso deben ser escuchados e incluidos.

“Cada diputada y diputado representa un sector de la población y por eso como representantes tienen la responsabilidad, pero también tienen el derecho de que sus propuestas sean incluidas, sus ideas, su visión en la reforma que corresponda, en este caso estamos hablando de la reforma electoral”, subrayó.

Pidió que “no se dé otro espectáculo negativo, como el de la reforma eléctrica. Hemos coincidido y hemos aprobado bastantes dictámenes que salen por unanimidad, por supuesto, que debe haber esa capacidad política, civilidad necesaria para que la reforma electoral tenga la inclusión de todas las opiniones de las demás fuerzas políticas, para lograr un producto legislativo que realmente sea democrático y que esa democracia se represente en que no sea solamente lo que piensa una sola fuerza política”.

Actualmente, expresó, se tiene un Instituto electoral que a través de los años se ha venido especializando, y que tras ataques mediáticos ha venido evolucionando para poder realizar su trabajo y dejar lo que no les corresponde a los tribunales electorales.

Consideró y calificó como totalmente nocivo la intención de desaparecer todos los órganos electorales estatales, el propio Instituto Nacional Electoral, “el sistema democrático se fortalece precisamente con dependencias con autonomía, colegiadas, pero principalmente que son instituciones y no personas las que dirimen las cosas, de manera colegiada y con la investidura que les otorga la institución que representan”.

“Eso es lo que tendremos que defender, pues es lo que da sustento a la división de poderes, pero también a la independencia de los procesos electorales, “porque también dirimen elección de sindicatos, de todo tipo de elecciones, y que esa profesionalización no se debe de tirar de un plumazo, porque un proceso no puede ser organizado, ni mucho menos realizado desde la Presidencia de la República”.

Eso, reiteró “no es democracia es autoritarismo”, por lo que esperan que haya la apertura de escuchar todas las voces en esta reforma electoral.

“Si esta reforma se conforma de todas las voces políticas, sociales y demás, adelante, pero si queda tal y como está siendo impulsada por el presidente de México, la cual es nociva para la democracia y por supuesto para México”, apuntó.

Este tipo de prácticas, recordó, se han dado en varios países donde hay un gobierno autoritario, dictatorial y donde México también las sufrió, pero ya fueron superadas, por lo que no se permitirá, al contrario, es necesario seguir en el camino de fortalecer la vida institución, imparcial, la vida de los derechos humanos y poder seguir hacia el frente con mayores oportunidades para los jóvenes y todos los sectores.

El Instituto Nacional Electoral ha hecho su trabajo, obviamente es perfectible y se pueden modificar varios procesos, “pero de eso a desaparecer no es lo correcto para la vida democrática de México”.

Respecto a que pudiera darse el escenario de que no pase la reforma electoral y vuelva la crítica y a llamarlos “traidores a la patria”, Riult Rivera aseveró que “a mi lo que me ocupa es seguir trabajando en favor de Colima y de México, presentando buenas iniciativas, gestiones que garanticen su aprobación”.