En ceremonia solemne realizada este miércoles, la Universidad de Colima, en manos de su rector Christian Jorge Torres Ortiz Zermeño otorgó el grado de Doctor Honoris Causa al Dr. Francisco Marmolejo Cervantes, como reconocimiento “por su destacado liderazgo en la internacionalización de la educación superior y ser un promotor incansable de la educación pertinente y de calidad”.

En su discurso, el rector dijo al homenajeado que “este grado significa también su adopción como integrante de nuestra comunidad, pues nos ha acompañado por más de dos décadas dando muestras de su generosidad, sensibilidad y gran respeto por el trabajo de los universitarios; sus orientaciones nos permitieron avanzar en materia de internacionalización, teniendo siempre presente nuestro origen y compromiso con el entorno”.

Destacó, además, lo declarado por la Comisión Internacional sobre los Futuros de la Educación de la UNESCO, que señala: “quienes trabajamos para educar debemos reformular las formas de aprender, y hacerlo juntos para superar los nuevos retos que plantea la igualdad de oportunidades”. En ese sentido, dijo tener claro que el avance de la Educación Superior radica en la acción colectiva y la vinculación de las instituciones.

“Las alianzas son la mejor vía para el progreso, considerando como prioridades el humanismo y la sustentabilidad -agregó el rector-; por ello, atendemos el llamado a reconfigurar nuestros enfoques y métodos de enseñanza y aceptamos la invitación que el Dr. Marmolejo reiteradamente nos hace para ‘pensar y enseñar a pensar, actuar distinto, trabajar distinto estableciendo nuevos paradigmas para la enseñanza, más allá de lo convencional’, para ofrecer entornos más justos y democráticos y hacia tales objetivos enfocar nuestros esfuerzos”.

Por último, deseo que este nuevo vínculo con la institución “nos permita seguir contando con su valiosa experiencia sobre el presente y los futuros de la educación superior; reciba pues, el reconocimiento de quienes integramos la Universidad de Colima a través del grado de Doctor Honoris Causa que hoy le otorgamos”.

La encargada de leer la semblanza del homenajeado fue la Dra. Genoveva Amador Fierros, directora general de Relaciones Internacionales y Cooperación Académica, quien conoció a Francisco Marmolejo hace más de 20 años y de quien dijo que, gracias a su trabajo, “es hoy una de las voces más escuchadas por gobernantes, embajadores, ministros, rectores y colegas, sobre directrices y políticas de la educación superior y de la internacionalización de la misma”.

Genoveva Amador lo describió como “un ejemplo de líder nato, no sólo por su dominio disciplinar sino por las características y convicciones personales con las que socializa, convive, comparte y beneficia a grandes colectivos; todos, quienes conocemos al Dr. Marmolejo, coincidimos en destacar el optimismo con que disfruta la vida, la lealtad a sus amigos, y su amor y orgullo por México y Ojuelos, el lugar que lo vio nacer, además de su humor, solidaridad y profesionalismo,  siempre con la disposición de apoyar a cualquier colega”. 

Por último, dijo que “trabajar con él es tomar conciencia de que todo lo que hacemos debe enfocarse al bien social. Siempre cercano a la Universidad de Colima, apoyando cada idea o proyecto desde hace 20 años. Hoy, con sincera admiración, podemos expresarle al Dr. Francisco Marmolejo Cervantes, que este Doctorado Honoris Causa tiene las almas, los talentos y los corazones de toda una Universidad, adentro”.

Al tomar la palabra, Francisco Marmolejo agradeció a la Universidad por el reconocimiento, “dado el gran afecto y respeto que tengo por esta institución, con la que me unen lazos de afecto y admiración por su papel fundamental como universidad integrante del Consorcio para la Colaboración de la Educación Superior de América del Norte, hace ya más de dos décadas”.

En aquellos años, relató, no todas las universidades en México lograron entender la magnitud que tendría la apertura del país al mundo; “la Universidad de Colima fue una de las pocas instituciones que rápidamente identificó está importante ventana de oportunidad y, desde entonces, se situó como institución líder de México en el acercamiento con la Región Asia-Pacífico”.

Hoy por hoy, destacó el homenajeado, “es posible afirmar que la Universidad de Colima es una de las instituciones de mayor solidez en México y América Latina en su esfuerzo de internacionalización integral, ya que muchas universidades, en aras de la búsqueda internacional, disminuyen su interés y vocacionamiento en el trabajo local, pero éste no es su caso, y eso hace de esta institución un caso verdaderamente extraordinario, que al buscar pertinencia con relevancia reafirma el importante papel de la Universidad como una entidad que debe buscar la innovación, pero siempre tomada de la mano de la realidad y consciente del compromiso que tiene con la sociedad y su comunidad”.

Comentó también que la internacionalización “es un instrumento, más que un fin, y logra ser pertinente solamente cuando demuestra contribuir al propósito institucional, más que cuando busca servirse del mismo; ahí está lo novedoso de la propuesta de la UdeC, por lo que reitero mi felicitación a todos ustedes. Es, estoy seguro, parte del ADN de la Universidad, que desde su fundación la hace tan especial y extraordinaria”.

Por último, dijo que lo hecho en la Universidad de Colima “es una práctica que debe emularse por otras universidades en México y el extranjero, y que ya está siendo así, como vincular la internacionalización pertinente al curriculum o imbuir la dimensión internacional cuando sea relevante en el aprendizaje cotidiano de todos los estudiantes de la institución. Éstas son metas importantes a seguir y en eso la Universidad de Colima ha tenido avances muy significativos”.

Como parte de la ceremonia, el maestro Simone Iannarelli, del Instituto Universitario de Bellas Artes (IUBA), interpretó la pieza de su autoría: “El último café juntos”.

Acompañaron al rector y al homenajeado Adolfo Núñez González, secretario de Educación en el Estado y Joel Nino, Secretario General. Entre los invitados estuvieron, además de las y los coordinadores y directores generales de la UdeC, Blanca Liliana Díaz, presidenta del Voluntariado Universitario; los ex rectores Carlos Salazar y Eduardo Hernández, los presidentes y la presidenta de los sectores universitarios y Olivia G. Cossío, esposa de Francisco Javier Marmolejo, así como su hijo José María.

De manera virtual, siguieron el evento algunos rectores de la Red Centro Occidente de la ANUIES.