Como uno de los eventos centrales de las primeras Jornadas de Gestión Ambiental de la Universidad de Colima, este fin de semana Dolores Barrientos Alemán, representante en México y Guatemala del Programa de la Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), impartió la conferencia virtual: “La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible: a 50 años de una Agenda Ambiental Global”.

Estas jornadas, que organiza la UdeC a través de su Centro Universitario de Gestión Ambiental (CEUGEA), fueron inauguradas por la Dra. Matha Alicia Magaña Echeverría, Coordinadora General de Docencia, en representación del rector, Dr. Christian Jorge Torres Ortiz Zermaño.

En su intervención, Martha Magaña agradeció la participación de la conferencista y dijo que “pensar y actuar para revertir los impactos en el medio ambiente es una tarea que también compete a las y los universitarios; un actuar cotidiano responsable y sostenible desde la Universidad y a través de la ciencia, puede hacer la diferencia en el abordaje de nuestros más apremiantes problemas de sostenibilidad”. En este sentido, recordó cómo esta administración rectoral ha incorporado los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU a su Plan Integral de Desarrollo Institucional (PIDE).

Al dar la bienvenida a la conferencia, Ana Stephanie Barrera González dijo que “es un honor contar con la participación de Dolores Barrientos, pues ha sido un referente en el ámbito ambiental para quienes luchan por el planeta” y agregó que “es fundamental para las instituciones de educación superior contar con el respaldo del PNUMA, ya que es necesario formar ciudadanos con una visión de educación ambiental dentro de las comunidades universitarias, pero también debemos generar estas alianzas estratégicas que nos permitan tener una participación efectiva y eficaz y, por supuesto, desde el eje de la gestión ambiental”.

En su exposición, Barrientos Alemán aseguró que según lo plasmado en la Agenda para el Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas, no se ha cumplido lo que se plasmó en cuanto al cuidado del medio ambiente; “aunque a lo largo de estos 50 años ha habido avances e iniciativas de éxito en la protección del planeta, los sistemas naturales de la Tierra no pueden satisfacer nuestras demandas”.

En este sentido, recordó que este año se cumplieron 50 años de la conferencia de las Naciones Unidas sobre el medio ambiente celebrada en Estocolmo, Suecia, en 1972, la

primera en hacer del medio ambiente su tema central. Uno de los principales resultados de esta conferencia, dijo, fue la creación del PNUMA. De acuerdo con este programa, la triple crisis planetaria que enfrentamos (la alteración del clima, la pérdida de la naturaleza y la biodiversidad, además de la contaminación y los residuos), provocada por el ser humano, pone en riesgo el bienestar de la actual y de las generaciones futuras”.

Este año, destacó, “están naciendo niños y niñas que serán adultos mayores en 2100 y que seguramente vivirán los impactos de esta crisis; para no llegar a esto, es necesario una acción mundial coordinada por parte de gobiernos, empresas y personas para prevenir y revertir el deterioro ambiental”.

La conferencista dijo que lo anterior implica “una transformación rápida de sistemas claves como energía, agua y alimentos, para que nuestro uso de áreas terrestres y océanos sea aún más sostenible”. Transformar los sistemas sociales y económicos según la Agenda 2030 de Naciones Unidas, continuó, “significa también mejorar una relación con la naturaleza, comprender su valor y ponerlo en el centro de la toma de decisiones”.

Aseguró que “la ciencia es fundamental para resolver estos problemas y garantizar la toma de decisiones y política pública basadas en la verdad, la ciencia y la evidencia”. Según la ciencia, que toma en cuenta la Agenda 2030, precisó, “nos estamos acabando el planeta; estamos degradando de una manera acelerada todos los recursos naturales que éste tiene”.

Cincuenta años después de la conferencia mundial, continuó, “estamos provocando esta triple crisis ambiental que nos pone en riesgo como especie en el largo plazo; entonces, la reflexión que hagamos sería que en otros 50 años, tal vez nuestros hijos o nuestros nietos estén celebrando los 100 años de la agenda y puedan decir que pudimos parar esta devastación ambiental”. Por lo anterior, enfatizó que la Agenda 2030 propone medidas más restrictivas para el uso de recursos naturales terrestres y marinos.

Para Dolores Barrientos, los seres humanos “son una especie invasora en este gran sistema planetario, con patrones de consumo elevados; el consumo de nuestros padres o abuelos era un consumo moderado de alimentos, ropa, transporte, electrónicos, etcétera, y ahora somos más y enfrentamos el híper consumismo”. Dos grandes motores de la devastación del planeta, según lo que define la Agenda 2030, “son el crecimiento poblacional y el híper consumismo”.

La pérdida de biodiversidad, dijo, “sólo puede detenerse y revertirse proporcionando un espacio dedicado a la naturaleza y, al mismo tiempo, abordando factores como el cambio de uso de tierra y mar, evitando la sobreexplotación, el cambio climático, la contaminación y vigilando las especies exóticas invasoras”.

Por último, comentó que “como sociedad civil tenemos que organizarnos para llegar a tener la transformación que queremos; ya no se puede dejar en las instituciones que las personas de 80 años tomen decisiones de cómo generar energía y financien plantas cuya vida útil es de 30 o 50 años, ya no tenemos tiempo para eso, las generaciones jóvenes tienen que presionar cada vez más”.

Entre otros y otras, en esta inauguración estuvieron Francisco Ventura, delegado de Coquimatlán; Adrián López , delegado de Villa de Álvarez; Gabriela Vargas, directora general del Centro Universitario de Bienestar Integral; Susana Aurelia Preciado, directora general de Educación Superior; Arianna Sánchez, directora general de Posgrado; Rogelio Pinto, coordinador de Planeación y Desarrollo Institucional y Camilo García, presidente de la Federación Estudiantes Colimenses.