Como parte de las actividades de la 24 Jornada del Libro Universitario Altexto 2022, que se realizó del 23 al 30 de mayo, se impartió en el campus Manzanillo la charla “Los pandas del mar, los más inteligentes depredadores: las orcas”, a cargo del académico de la Facultad de Ciencias Marinas, Daniel Ortega Ortiz.

Para esta charla, el especialista en mamíferos marinos de la Universidad de Colima explicó algunos datos sobre la evolución de los cetáceos, grupo al que pertenecen las orcas. Así, dijo que se cree que vienen de un depredador terrestre, tipo lobo, que probablemente prefirió la caza cercana a los mares para tener más oportunidad de conseguir alimento, y que

poco a poco evolucionó hasta convertir su cola en aleta caudal, perdiendo el pelo y las extremidades.

Explicó que las orcas son mamíferos y uno de los diversos tipos de delfines, y que son expertos cazadores. De dicha especie, comentó, se han hecho estudios acerca de su fisiología, que es notablemente hidrodinámica, y coloración, que le ayuda a mimetizarse; de igual forma, dijo que “constituyen familias con un notable sistema de dominio matriarcal, porque la hembra más vieja usa toda su fuerza y energía para instruir o enseñar a los individuos jóvenes a cazar”.

Explicó también que las orcas, al igual que los delfines, tienen un desarrollado sistema acústico que les permite eco-localizar objetos y alimento y que éstas cazan en grupo valiéndose de múltiples estrategias grupales como golpes, saltos para formar olas y jalones para acorralar y matar a las presas.

Sobre su dieta, explicó que depende del lugar donde viven, convirtiéndose en depredadores oportunistas; no obstante, en zonas cercanas a las costas, con base en estudios de observación y monitoreo a lo largo de 10 años, se ha identificado que se alimentan de tortugas, peces dorados y ballenas.

También dijo que existen identificados 10 eco-tipos de orcas alrededor del mundo, y que gracias a la información recabada por las investigaciones del plantel, se ha postulado un nuevo eco-tipo, que está en valoración por la comunidad científica.

Por último, sobre su agresividad, recalcó que no hay evidencia de ataques en espacio libre o natural hacia humanos, por lo que se intuye que las orcas pueden identificar o diferenciar a la especie humana de otras que sí forman parte de su dieta.