El Instituto Colimense de las Mujeres (ICM) comenzó esta semana el recorrido de su unidad móvil por diversas comunidades rurales del estado, para apoyar con asesoría psicológica, jurídica y de trabajo social a mujeres en situación de violencia, a sus hijas e hijos, en su propio lugar de origen.

Esta estrategia permite responder a la carencia de servicios de atención integral para mujeres, que existe en los poblados rurales, sobre todo en los más alejados de la capital, que históricamente han sido olvidados por los gobiernos del pasado, vulnerando aún más su derecho al acceso a la justicia.

Con este panorama y conscientes del fenómeno de la violencia, la unidad móvil brinda acciones de prevención de violencia contra mujeres, atención multidisciplinaria, acompañamiento y seguimiento de casos, a través de un equipo de profesionistas conformado por una trabajadora social, psicóloga y abogada, quienes trabajan con una agenda de visitas continuas que garantizan el seguimiento a cada expediente iniciado por este equipo.

Los servicios que brinda el área jurídica de esta unidad, se enfocan a la asesoría para la presentación de denuncias, órdenes de protección y juicios de controversia familiar, como pensión alimenticia, divorcio y guarda y custodia.

A través de la atención psicológica, se fortalecen la contención emocional y terapia individual; mientras que desde el área de trabajo social se orienta sobre programas sociales, bolsas de trabajo y canalización a otros servicios, que brinda la administración gubernamental para el beneficio de las mujeres.

Con este esfuerzo, se contribuye a la promoción de relaciones no violentas, la prevención y detección de la violencia, así como la restauración de la salud física, mental y social de las mujeres.