Impulsan seguridad hídrica en microcuenca de Chapala

● La Aipromades resultó seleccionada para la implementación de un proyecto que fortalecerá económica, social y ambientalmente la microcuenca
En la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial (Semadet), se tiene el propósito de apoyar en la gestión socioambiental municipal a través de las Juntas Intermunicipales de Medio Ambiente (JIMA), ya que se atienden problemáticas transversales y se fortalecen la conservación de ecosistemas y de la biodiversidad del estado.

La Asociación Intermunicipal para la Protección del Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable del Lago de Chapala (Aipromades), realizó una propuesta en el marco del Proyecto de Resiliencia Hídrica y resultó seleccionada para su desarrollo e implementación en la microcuenca El Junco, ubicada en la comunidad de Santa Cruz de la Soledad, en el municipio de Chapala.

Con el objetivo de proponer y ejecutar Soluciones basadas en la Naturaleza (SbN), el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en México, en colaboración con Fundación Coca-Cola y Arca Continental, convocó a organizaciones para contribuir en la seguridad hídrica de las subcuencas Río Santiago y Río Zula.

La colaboración para la implementación de este proyecto, tendrá una duración de 8 meses y dió inicio el pasado 29 de septiembre, se busca incrementar la capacidad de captación hídrica y aumenten los reservorios de carbono en 252.59 ha; reducir los impactos que generan contaminación de cuerpos de agua y suelo en 15 ha de la microcuenca El Junco; fortalecer las capacidades de los habitantes locales de la microcuenca en materia ambiental y desarrollo sostenible; lograr una transición tecnológica en las formas de producción agropecuaria para la microcuenca y consolidar un modelo de gobernanza socioambiental en la microcuenca, que contribuya a la sostenibilidad de los recursos hídricos.

La Aipromades abarca 16 municipios del estado de Jalisco y a través de los proyectos que ha implementado, aunado a la intervención en El Junco, se favorecerá la resiliencia hídrica y se reducirán la vulnerabilidad de ecosistemas y comunidades con acciones participativas de conservación de ecosistemas directas e indirectas, además se busca revalorizar el patrimonio biocultural de la comunidad y disminuir la brecha de género. Estas acciones tendrán un impacto local, que contribuirá al saneamiento del Río Santiago y del lago de Chapala.